El Low Tech y el futuro de la arquitectura
Esta semana pasada he asistido a una parte de las Jornadas Low Tech que organizan el Grupo de Recerca de GICITED y la Universitat Politècnica de Catalunya. Son las primeras y prometen repetir.
Los ponentes han sido mayoritariamente arquitectos pero no exclusivamente. A parte de los temas generales se ha tratado de: la construcción en tierra, la construcción con mimbre, caña, paja y la prefabricación.
La información aportada estuvo interesante sobre todo para el público profano. Pero en realidad la parte más interesante, en mi opinión, la aportó Valentina Maini, arquitecta que ya ha realizado varias casas en paja.
Resulta que el anterior ponente dejó caer que lo mejor era construir sin normativas ni CTE. Esto provocó una cierta risa aprobatoria entre el público. Parece que las normativas son enemigas de la sostenibilidad. En cambio Valentina afirmó sentirse afortunada de tener el CTE ya que permitía cubrirse las espaldas como arquitecto. Sin normativa el arquitecto se hace 100% responsable de todo lo que le pueda suceder al edificio. Esto para un profano puede parecer un detalle sin importancia pero hay que saber que el arquitecto en estos casos responde con su patrimonio personal si hiciese falta e incluso podría llegar a la vía penal.
El CTE permite, tal y como afirmó Valentina, que puedas aportar documentos de Idoneidad Técnica Europeos lo que nos deja a la altura de, por ejemplo, Alemania. En este país ya existen documentos y datos oficiales para poder utilizar la construcción en paja como elemento de cerramiento, a nivel de estanqueidad, aislamiento térmico y acústico y resistencia al fuego. De hecho en Alemania ya existen empresas que prefabrican módulos hechos con paja y arcilla para este fin. De todas formas no sería muy sostenible traerlos de Alemania. Aún no existen documentos europeos (sí en EUA) que permitan utilizarlo como elemento portante, pero se ha avanzado mucho. También existen programas de cálculo higrotérmico con los datos necesarios. Son de pago, y en alemán, por supuesto. De todas formas Valentina afirmó que su interfaz gráfica permite utilizarlos sin tener que saber alemán.
En definitiva lo que vino a decir es que las normativas son necesarias para que los arquitectos puedan realizar este tipo de construcciones. Si ya existiesen documentos europeos nos ahorrarían un montón de trabajo burocrático prescindible. Esto animaría a muchas más personas a construir con materiales alternativos.
Esperemos que en el próximo Low Tech se pueda hablar ya de este tipo de avances sin tener que sentirse un “esquirol”.
Por cierto, para los interesados, han grabado las ponencias y próximamente estarán colgadas en la red.

